¿Quiénes recuerdan cuando la facturación en nuestro país se realizaba a mano y en papel? Ya han pasado varios años de eso y siempre es importante recordar cómo se ha desarrollado la facturación electrónica y los beneficios que ha traído.
En 2004, el Servicio de Administración Tributaria creó la Firma Electrónica Avanzada (FIEL) y se publicó por primera vez el Anexo 20 como guía de facturación. Para el año siguiente, en el 2005, los primeros comprobantes fiscales de carácter digital se emitieron en tierras mexicanas bajo el denominativo Comprobante Fiscal Digital (CFD).
Aunque tuvo que pasar algún tiempo y se tuvieron que incluir elementos clave, como que el servicio de internet se fortaleciera y la generación y el envío de facturas también se llevara a cabo a través de la World Wide Web; para que se le rebautizara como Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI).
Asimismo, para transitar entre el CFD y CFDI, se requirió de un proceso importante. Para ello, fue necesario el surgimiento del Proveedor Autorizado de Certificación (PAC) que es un tercero que se encarga de designar un timbre o folio fiscal, el cual es un código de registro único e irrepetible. Este proveedor también coloca el Sello Digital a fin de otorgar autenticidad al CFDI.
Para 2010, dio inicio la versión 2.0 del CFD y al mismo tiempo la autoridad gubernamental despliega sus esfuerzos para difundir una campaña, con el objetivo de fortalecer el empleo de la facturación electrónica, entre empresas, instituciones y empleados. De la misma manera, en este año, comienzan los Proveedores Autorizados de Certificación (PAC) a operar.
En 2011, para algunos contribuyentes el uso electrónico de la facturación comenzó a ser obligatorio, lo cual estuvo sujeto al tipo de régimen fiscal bajo el que se encontraban dados de alta. En ese momento, las facturas de papel y las electrónicas todavía estaban disponibles simultáneamente para el resto de las personas físicas o morales.
La versión 2.2 del CFD arrancó para el año 2012, y es justamente este año cuando se marca un primer límite para dejar de aceptar las facturas de papel. También, durante este año y gracias a los esfuerzos del uso de la tecnología y la innovación en materia de facturación, México fue reconocido internacionalmente como líder y pionero en la incorporación e impulso de la facturación electrónica.
En el año 2014 dejó de usarse de manera oficial el CFD, lo cual marcó el tiempo en que todos los contribuyentes debían facturar de manera electrónica, y con ello surge el CFDI (Comprobante Fiscal Digital por Internet). En 2017, se encuentran conviviendo simultáneamente las versiones 3.2 y 3.3 del CFDI y surge un complemento de factura: el de Recepción de Pagos.
Es hasta el año 2022 cuando comienza la versión 4.0 del CFDI, aunque ésta todavía convive con la versión 3.3, pero se dio todo el año para que los contribuyentes se adaptaran a la última versión. Este proceso también impulsó la incorporación de nuevas versiones paralelas en los que se refiere a las Retenciones e Información de Pagos 2.0, el CFDI de Nómina 1.2, la Carta Porte 2.9 y el Complemento de Recepción de Pagos 2.0.
De modo que, con la información anterior y el recorrido histórico de la facturación en México, es posible observar el papel fundamental de la forma en cómo desarrolló el internet, así como el de la incorporación de las nuevas tecnologías para el impulsar el desarrollo de la facturación electrónica en nuestro país, lo cual ha traído un proceso importante para el combate contra la defraudación fiscal.
Fuente: con información de facturama.mx